miércoles, 28 de diciembre de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (Oportunidad)


Si no queda nadie que comprenda
Por mérito propio o ajeno
(a esta altura ya no importa)
Si no queda nadie que quiera
proseguir el camino a tu lado
Si tus manos están vacías
Y hasta tus silencios
se niegan a escuchar tus argumentos
ha llegado la hora
el instante indicado
de tomar profundo aliento
lento y reconcentrado en
el espacio más recóndito de ti mismo
lento como siguiendo aquél espejismo
que finalmente nunca fue
de tomar esa única bocanada de aire
de permitir que se vaya alojando en ti
inexorable como la desesperanza
de retener el aire en tus pulmones
a punto de estallar
retener hasta que duela
con el paso eterno de los segundos
y luego (pero aún más lento)
expulsar aquello que duele
aquello que considerabas sagrado

y aún más lento que la espera

que la ingravidez y el amanecer
tras las noches de lluvia
expulsarlo de tu extremo adentro
arrasando con todo lo que pesa
arrasando con ese miedo absurdo
a estar solo en el abismo  
a permanecer ajeno y extrañar...




lunes, 28 de noviembre de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (Pequeño Poema del Mientrastanto)




me falta la dosis
exacta de coraje
para tomarte la mano
al otro lado de la mesa 
próximos 
sin distancia
como si no
nos hubiéramos
separado nunca
pero no puedo acercarme
no me alcanzan los dedos
para enredarlos en tu cabello
no imaginas cómo
te eché de menos
tu piel (tatuaje sagrado)
tus labios dulces
tus ojos inmensos
que ahora me miran
en silencio
añoro imaginar
cómo seríamos
uno al lado del otro
aventurarnos
al mundo
juntos… pero
me falta la dosis
exacta de coraje
para tomarte la mano
al otro lado de la mesa

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (Despedida)


Deseabas quedarte una temporada más
pero la eternidad te estaba 
recortando los pasos
hacía ya muchas lunas
la vida se iba desvaneciendo entre tus venas
ahora estabas    ahora no estabas
la mirada esforzándose al máximo
para reconocernos entre las sombras
una pregunta atropellada acá
un recuerdo recobrado del extravío allá
afuera la lluvia o el sol
y un día que reemplazara al siguiente
sin más novedad
ni milagro
que los partes
médicos llenos
de términos sin sentido 
que nada tenían que ver
con la pérdida de tu alegría

tu alegría que pobló
las vidas de todos
y tus palabras que fueron el pan
de cada uno de los días de todos
y tu respiración cada vez más fuerte
como aferrándose al instante que se iba
y las miradas de todos 
que nunca acertaron a encontrarse
porque fuerza no existe en el dolor
ni vida ninguna
de la cual contagiarte todos 
porque vida es lo único que no había
y todo el silencio del mundo
de repente y a destiempo
en esa cama ahora vacía

y el amor de todos
que te abraza en el espacio ausente
siempre te abraza
para que no te vuelvas a ir
pero no nos escuchas
y recordamos tu sonrisa
ese mágico hermoso sonido
que abarcó nuestra vida
desde cuando todavía no era vida
y entonces sonreímos todos
todos contigo
desde lo más profundo del alma
que nos regalaste
con la primera caricia...

jueves, 15 de septiembre de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (También la Memoria)



es el silencio que me anticipa
y la memoria
de los instantes
en que mis manos
te sugerían

en que mis pasos seguían tu huella
en una senda siempre ajena



es el paisaje  desperdiciado
y este extrañarte irremediable


son los pájaros nocturnos
que navegan perdidos
en pos de nubes errantes
persiguiendo a su pesar
horizontes imposibles


es la herida que ahonda
tu olor en mi piel...

 

miércoles, 6 de julio de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (El Alma de las Cosas)


El amor es una epidemia
que se acaba con el tiempo
                                                                (Joaquín Sabina)


la luz se filtra despacio
entre la sombra y el olvido

titila asustada en el cuenco
oscuro de mis manos

cual tu latido extraviado
persiguiendo constante
el sendero del abismo

un pájaro de cuerda
remonta las nubes de polvo
de un cielo de tapiz brumoso
y desaparece extasiado
entre la llama que
abraza su corazón distante
de finas alas rotas

no valen nuestros sacrificios
las paredes descascaradas

los descansos de las escaleras

los quicios demacrados

el rutinario pan quemado

las tablas que acompañan desafinadas
el lamento de las tardes
que no vuelven a mirar el sol

no valen mi dolorosa nostalgia
tus miradas tatuadas con prisa
en el alma de las cosas
de las calles
de la gente


viernes, 15 de abril de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (Me Acuerdo del Amor)



me acuerdo del amor
ese ilusorio

el de las madrugadas intensas
con el sol bailando en los rostros
nuestras piernas entrelazadas
su cabello desordenado
el sabor del nacimiento
de su espalda hasta su nuca
y mi piel llamándola

y los atardeceres de colores
con las miradas perdidas
en la distancia

la sensación suave
de las manos rozándose

su aliento en mi cuello

el calor de sus senos

o la lluvia repicando
con su tacto nostálgico
en las ventanas
mientras las pieles
se acariciaban húmedas
y las bocas
reían atropelladamente

me acuerdo del amor
ese desesperado

con el tiempo moviéndose despacio
y los días fatigados sin su presencia
nuestras voces apresuradas
por el teléfono
el trabajo sin querer
realizarse
el deber sin querer
cumplirse

me acuerdo todavía del amor
auncuando hace tiempo
no lo pongo en práctica

a veces lo echo de menos

entonces la soledad que se disfruta
aún más sin las
pequeñas diferencias

o sin la privacidad refundida

con todo el tiempo
exclusivamente para uno

la soledad digo
a veces pesa demasiado
a veces no más...

uno sobrevive tranquilo
y hasta se puede decir
que feliz

pero no puede evitar
mirar con sabrosa envidia
las parejitas en la calle
intercambiando
complicidades


jueves, 24 de marzo de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (Te Recuerdo Ahora)


te recuerdo ahora
mientras la vida
pasa de prisa
como de costumbre
con sus máscaras 
cansadas

rememoro aquella
temporada juntos
mágica y tranquila

entonces
reías y reías
y bailabas sin que
tus plantas
rozaran el piso
tarareando las
melodías de moda
con tu voz profunda
y tus ojos
de miel y milagro


en medio de la noche
ingreso a hurtadillas en mi 
incontaminada esencia
y le robo un puñado
de tus recuerdos,
hasta el alba temprana
que me aborda
en el instante preciso
en que mis verdades
confesionales
(muy arrepentidas)
se manifiestan
en silencio

te recuerdo ahora
cuando mis años
se han marchado
abandonándome
en cualquier 
extraviada estación
del mundo
de las que no aparecen
en los mapas
para turistas

miércoles, 9 de marzo de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (Poema a ti mismo)


ese desconocido que
despierta contigo
que comparte tu tiempo
y se ríe contigo
y de ti
al otro lado
del espejo

el que observa
resignado
la barriga
las nalgas exiguas
y las blancas estrías
mientras te bañas

y te cuestiona
por la palidez
preocupante
de tu cara
y tu barba
retorcida

el extraño que
a ratos no te quiere
y es el más
recalcitrante crítico
de tu eterna ingenuidad

o te aprecia demasiado
y no quiere que sufras
con la vecina
de alegre mirada
y sinuosa sonrisa

el que te palmea
la espalda cuando
en medio de la calle
te llega el primer
verso del poema
del día

o suelta una risotada
cuando tropiezas
y casi te das de trompa
contra el mundo
por ir pensando
en cualquier
asunto ya saldado

ese que te acompaña
en silencio extasiado
ante el mar azul transparente
y el sol rojo que se esconde
en el vientre del horizonte

o deja escapar
un suspiro sosegado
cuando de repente
la noche se ilumina con
una tranquila luna llena

el inoportuno que
pretende saber de
lo divino y lo humano
y expresa lo que apenas
empezabas a pensar
en cualquier charla de café

el que mide constante
aquello que te
atemoriza de la gente
y hace que te
acomplejes de tu
tímida candidez

ese que habita
en tu yo más profundo
y que el día menos
pensado estira su mano
y agarra la tuya
en cuanto estás
a punto de ahogarte

ese que respira
más acá de tu mirada

tu único amigo

apoyo y guía

el depositario de tu confianza

el que aplaude tus
pequeños triunfos
y te ayuda a levantarte
en las mañanas

ese que dicta
mientras tú escribes

ámalo siempre
 
acata la voz suya
que resuena 
en tu interior

trata de conservar
ajenos a la envidia
su alma rebelde
y su espíritu de niño

pues cuando acabe tu camino
y el horizonte no sea más

irá contigo
de tu mano a la eternidad
riéndose contigo
y de ti



martes, 1 de marzo de 2016

Ricardo Espinosa Pedraza (Para Escribir de Desamor)

A felicidade é como a pluma que o vento vai levando pelo ar
voa táo leve, mas tem a vida breve
precisa que haja vento sem parar
                                                                         (A felicidade- Antonio Carlos Jobim)




Para escribir de desamor
se precisan el dolor
y la rabia largo tiempo 
concebidos

un rostro que nos burle
cada mañana en el espejo

unas manos fatigadas
por la distancia
y el olvido

una imagen alejándose
que nos recuerde
constante, tanto vacío...







Ricardo Espinosa Pedraza (Poema de Desamor)

 

Empezar a enamorarse.
Eso sugiere cierto paso del tiempo,
cierto abandono...
Ficción (Alice Munro)
  
La pregunta se repite
una y otra vez
circunloquio, desechos
reptar de hojas secas
en manos de un viento ajeno

tus ojos abiertos
mi pecho arrasado
no existe el silencio
sin tu piel transparente
 
la guerra llegó a nuestra puerta
pero no tenemos asidero
más allá de nuestros sexos

Nos alcanzó la nada
sobrevivió la ironía

se escuchan los ruegos
de los desaparecidos
de los que nunca han
tenido nada
cuando tuvimos el amor
no estaban nuestras manos
no alcanzaron